Tras una etapa bastante difícil a la hora de pedir un préstamo (y de conseguirlo), parece que en 2010 la oferta va a aumentar de nuevo. Una de las opciones más sencillas y rápidas es solicitar uno de los muchos créditos online que se ofertan.
Si bien te ahorras toda la burocracia y la (eterna) criba por la que te hacen pasar los bancos, también es cierto que hay que tener mucho cuidado e investigar bien quién ofrece ese préstamo. No caigas en la trampa de solicitar créditos personales a empresas alejada que te pide un pago adelantado en concepto de gastos de envío y comisiones. Normalmente se trata de empresas fantasma que, no solo no te darán el préstamo prometido, sino que se quedarán con el dinero enviado.
Otro de los riesgos que corres es el de contratar un préstamo sin leer la letra pequeña, pues lo más posible es que te encuentres con unos intereses excesivos y con comisiones con las que no contabas (de estudio, por cancelación…).
¿Por qué exponerse a todos estos peligros? Porque si investigas lo suficiente, encontrarás algo que se adapte a tus necesidades. Y para pedirlo, bastará con que rellenes un sencillo formulario en su web.
Puedes empezar echándole un vistazo a la Financiera Carrefour o bien Unión Financiera Asturiana. Son de fiar y servirán de primer paso a tu investigación antes de que te decidas por uno.