Malos tiempos para salir de compras. El poder adquisitivo de los salarios ha caído a mínimos y eso está arrastrando el consumo de las familias hasta niveles desconocidos en las series históricas. La voz de alarma la dio ayer el Banco de España, que anticipó que el consumo de las familias creció en el segundo trimestre de este año un 1%, ocho décimas menos que el trimestre anterior y prácticamente la tercera parte de lo que se incrementó durante la última parte del año 2007. Se trata de la tasa más baja desde el segundo trimestre del año 1994, es decir justo a la salida de la última recesión.
Lo peor, sin embargo, está por venir. El propio Gobierno ha reconocido en sus últimas previsiones que en 2009 el consumo privado avanzará únicamente un 0,4%, lo que descarta cualquier recuperación de la capacidad de compra de los salarios a corto plazo. Hay que tener en cuenta que hace apenas cuatro años (en el segundo trimestre de 2004), el consumo de los hogares crecía nada menos que a un ritmo del 5%, cinco veces más que ahora.
Como sostiene el Banco de España, el debilitamiento del consumo de los hogares responde fundamentalmente a dos factores: el deterioro de la confianza de los ciudadanos sobre el futuro de la economía y la evolución “menos favorable” de sus principales determinantes, en particular la renta disponible de las familias, que se está viendo socavada tanto por la pérdida de dinamismo del empleo como por el alza de la inflación debido al encarecimiento del petróleo. Y todo ello pese a que se ha producido una aceleración de los salarios al haberse puesto en marcha las cláusulas automáticas de revisión que prevén la mayoría de los convenios colectivos. La Encuesta de Coste Laboral acaba de reflejar que el salario medio bruto de los españoles en 2007 se situó en 20.157 euros al año.
La escalada de los tipos de interés (en particular del euribor) ha mermado, igualmente, el poder adquisitivo de los salarios, que es el principal componente de la renta disponible de las familias. El tipo medio de los créditos al consumo (para nuevas operaciones) se sitúa en 8,78%, pero es que las deudas hipotecarias han alcanzado ya cotas del 5,5%, todavía sin recoger las subidas del euribor que se produjeron a lo largo del mes de junio.
El último factor que influye en la pérdida de capacidad de compra de los hogares tiene que ver con el pinchazo en su riqueza, tanto real (propiedades inmobiliarias) como financiera (fondos de inversión o inversiones directas en Bolsa). La parte positiva es que es muy probable que la tasa de ahorro de las familias haya vuelto a subir en el segundo trimestre del año por la mayor aversión al riesgo de gastar.
Así las cosas, todos estos factores explican que las ventas al por menor -a precios reales- haya disminuido en junio nada menos que un 7,9% una vez corregido el dato de factores estacionales (por el distinto calendario laboral de cada año). Se trata del peor registro de la serie histórica, lo que refleja la intensidad del ajuste para las economías domésticas. Fundamentalmente en todo lo relacionado con la compra de equipos para el hogar (televisores, lavadoras o planchas) que está cayendo a ritmos del 17,9% anual. El gasto en alimentación no se salva de la quema y está cayendo a un ritmo del 6,8%, básicamente por la subida de precios. Las grandes cadenas son, por el momento, las más inmunes a la crisis, pero aun así sus ventas han caído un 6%, la mitad que en el caso de las pequeñas cadenas, que son las que más están notando el enfriamiento económico.
Esto es, exactamente, lo mismo que está ocurriendo en el mercado de las gasolinas. Los bolsillos están exhaustos y eso explica que la demanda global de productos petrolíferos durante el pasado mes de mayo se situara en España en 5,95 millones de toneladas, lo que representa una disminución de un 2% frente al mismo mes del año anterior. Baja, fundamentalmente, el consumo de gasolinas en los últimos 12 meses, un 4,2%, mientras que el de gasóleos crece solamente un 1,9%, con una tendencia claramente descendente en justa correspondencia con el aumento de precios.
Como señala el Banco de España, la merma del poder adquisitivo de los salarios se ha producido pese a que lo sueldos han avanzado de forma significativa en los últimos meses en coherencia con el incremento del Índice de Precios de Consumo (IPC). La remuneración por asalariado en el conjunto de la economía registró en el primer trimestre de 2008 un crecimiento del 3,9% interanual, sólo una décima más que a finales de 2007. Sin embargo, este repunte salarial es inferior al que se desprende de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales, según la cual el coste salarial por trabajador y mes se incrementó en 1,1 puntos porcentuales, hasta el 5,1%. Principalmente por la aplicación de las cláusulas de revisión salarial.
La información disponible, sostiene el banco central, señala que la remuneración por asalariado podría haber repuntado nuevamente en el segundo trimestre. Los convenios firmados hasta junio, que afectan a 7,2 millones de trabajadores, recogen un aumento medio del 3,5% para este año, “por encima de las directrices acordadas en el Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva para 2008”, recuerda el Banco de España con evidente intención.
[Fuente: cotizalia.com]