El mercado europeo de crédito al consumo acumula un retroceso importante en lo que llevamos de año. El endurecimiento de las condiciones por parte de los bancos y la incertidumbre respecto al alcance real de la crisis en la economía han generado un parón en el crecimiento de este segmento.
Tras tocar techo en 2006, con un aumento del 9%, actualmente la financiación al consumo registra incrementos cuantificados en torno al 5% anual, según el estudio «Financiación al Consumo en Europa. Vuelta a la realidad», realizado por la consultora de gestión Oliver Wyman y EFMA.
Sin embargo, la población europea representa un potencial atractivo para las entidades financieras. Con un volumen de 1,2 billones de euros, la competencia es feroz y el sector ha madurado. Según Andrew Stott, socio de Oliver Wyman, «se acabó la época de los beneficios fáciles».
Stott cree que los consumidores se volverán «muy reacios a gastar, muy conservadores». Sin embargo, aproximadamente la mitad de los propietarios ya tienen su hipoteca pagada, por lo que, añade, «podrían titulizar esos activos para realizar más inversiones».
Los bancos deberán reducir sus márgenes y ofrecer mejores condiciones si quieren lograr clientes. El deterioro de las condiciones económicas y el estancamiento del consumo es uno de los retos más importantes a los que se enfrentan las entidades bancarias.
«Los bancos deberían incrementar su oferta de créditos renovables, pero son bastante reacios a reducir los márgenes», añade Andrew Stott. Este tipo de préstamos («revolving», en inglés) permiten la reutilización del capital prestado a medida que éste se va amortizando, y son muy comunes en países como EE UU y Reino Unido.
Como consecuencia del ciclo expansivo de la economía española, el país se encuentra entre los que registran porcentajes más altos de financiación al consumo entre la población. Ahora, «la política crediticia de los bancos se ha vuelto más conservadora, pero el mercado español aún no se ha saturado», explica Stott.
[Fuente: larazon.es]