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A causa de la crisis aumenta el empeño de joyas

07.13.08 | Comment?

La crisis económica ha incrementado el número de empeños de joyas en la provincia gaditana en el último año. No es para menos, teniendo en cuenta que la inflación ha crecido un 5%, el Euríbor supera ya el 4% y los créditos personales no bajan del 8%. En definitiva, todo se encarece, y la cumbre de final de mes se vuelve cada vez más difícil de escalar. Los préstamos pignoraticios -como son conocidos los empeños- se convierten, en muchos casos, en el camino más ágil para lograr salir del apuro. La contrapartida: desprenderse (temporalmente) de cierta riqueza que no sólo se cuenta en euros: joyas, regalos y recuerdos heredados. Eso sí, de oro y diamantes.

Sólo en el primer trimestre de 2008, se formalizaron 2.954 de estos créditos pignoraticios en la oficina de empeños de Unicaja de Cádiz, la única entidad que ofrece este tipo de servicios en la provincia y que mantiene aún el antiguo nombre de Monte de Piedad. Además del número de operaciones, también los clientes que acudieron a dejar sus joyas ha crecido en lo que va de año 2008. Al menos ocho mil gaditanos tienen sus joyas en depósito (7.947 al cierre del pasado mes de marzo), lo que supone un 4,35% más que en 2007. Las mujeres son, por lo general, las que más recurren a este microcrédito. De hecho, más del 90% de los clientes del Monte de Piedad son féminas, según datos facilitados por Unicaja.

En cuanto a edades, no existe un perfil tan bien definido: la mitad de los préstamos fueron solicitados por personas entre los 26 y 50 años, mientras la otra mitad superaba esta edad en 2007. Llama la atención cómo también hay bastantes menores de 25 años que acuden a este tipo de solución económica, aunque el porcentaje de clientes con esta edad es pequeño (poco más del 4%).

Curiosamente, el aumento de clientes el pasado año no estuvo acompañado por un incremento del número de empeños realizados. Y es que en muchas ocasiones, cada persona llega a realizar dos o más solicitudes de préstamos. Sin embargo, este año las tendencias de clientes y operaciones se han igualado y el número de depósitos (2.954) ha crecido finalmente.

Los casi tres mil empeños que se realizaron en el primer trimestre de 2008 representa ya más de una cuarta parte del total de los realizados en 2007 (10.898). Si se tienen en cuenta todos los depósitos que siguen aún en vigor, la cantidad ronda los 14.500 préstamos (un 4,09% más que al cierre de 2007, según Unicaja).

La hipoteca de la vivienda es sin duda la losa económica que suele pesar más sobre las carteras de los gaditanos. Por ello, al ser el crédito de mayor valor y entidad, es también la principal deuda que obliga a los empeñados a dejar en prenda aquellas riquezas que conservan en forma de joyas. Sin embargo, el préstamo pignoraticio es un recurso poco apropiado para las grandes deudas o para personas que no puedan llegar a fin de mes de manera sistemática, ya que el oro y las piedras preciosas se pagan por debajo del precio de mercado: el oro de 24 kilates, por ejemplo, se cotiza a cuatro euros por cada gramo. En cambio, resulta útil para sortear un escollo económico puntual. En Cádiz, por ejemplo, el importe medio concedido en cada operación ha sido -en 2008- de 307,13 euros (un 3,05% más que un año antes), una cifra que bien pueden salvar del aprieto a muchos ciudadanos antes del día 31 de cada mes. En total, sólo en el Monte de Piedad gaditano se prestó casi un millón de euros en el primer trimestre de 2008. Esto representa más de una cuarta parte de todo lo prestado en el conjunto de 2007: la cifra ese año fue de aproximadamente de 3.250.000 euros, 200.000 más que un año antes.

No todo lo que llega hasta la sede gaditana se acepta como depósito. «Sólo se recoge oro», afirma una cliente en la puerta de la calle Jesús de la Paz, que se queja con humor amargo de que a ella nunca le gustaron las alhajas de oro. «Si aceptaran plata, me pagaba con ella la hipoteca», bromea a pesar de tener un nudo en la cartera. Los encargados de recibir y valorar el precio de las joyas son expertos gemólogos, capaces de separar el grano de la paja. La especialización del personal explica por qué existen tan pocas oficinas de este tipo, no sólo en Cádiz, sino en la mayoría de provincias de Andalucía. Unicaja sólo cuenta con tres sucursales de Montes de Piedad, la de Cádiz, otra en Almería y una tercera en Málaga.

Además de objetos de oro se admiten y valoran piedras preciosas, aunque de un tiempo a esta parte la admisión se limita a los diamantes, según reconocen en la entidad. Una vez que pasan por las manos de los peritos tasadores, las joyas se encierran en una cámara acorazada, clasificadas y etiquetadas, a la espera de que vengan a recuperarlas sus propietarios.

[Fuente: lavozdigital.es]

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