La Cajas de Ahorros más implantadas en el mercado hipotecario de Alicante (CAM, Bancaja, Caixa Catalunya y Caja Madrid, en el caso de Alicante, según la patronal del sector Ceca) se han visto forzadas a crear equipos especiales de acción telemática para evitar los impagos y, en consecuencia, el aumento de los índices de morosidad. Uno de los objetivos, además de cuidar la tesorería propia, es atender las recomendaciones que formula el Banco de España de forma periódica a este sector financiero para impedir que se dispare dicho índice.
El trabajo de llamar a aquellos clientes que asfixiados por el alto nivel de endeudamiento familiar se retrasan en el pago de las cuotas de la hipoteca ya existía. Pero no era tan rutinario, según explican fuentes de las cajas de ahorros con mayor inversión crediticia en esta provincia, la cual ha vivido un auténtico boom inmobiliario en el último lustro, con crestas de producción de 42.000 pisos anuales.
Desde principios de año, y debido a la crisis financiera de Estados Unidos y la desconfianza que ha llegado a todos los mercados del crédito, las entidades han creado sus propios equipos, tanto en la red de oficinas como en los servicios centrales y territoriales.
Hay empleados que se dedican a diario, prácticamente en exclusiva, a repasar los listados de los clientes más morosos o aquellos que se inician en la práctica de dejar de pagar con el fin de impedir por todos los medios los procesos de embargos, que aún cargarían más las ya pesadas alforjas del inmovilizado inmobiliario de algunas de dichas entidades financieras.
En muchos caos, la estrategia telemática consiste en la insistencia sobre el cliente y el recordatorio no de que pague el total de la cuota de su préstamo, sino sólo una parte. Esto ocurre «en casos de extrema necesidad».
Hace sólo dos días, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió de que la morosidad de los préstamos concedidos a las familias para la adquisición de vivienda «seguirá creciendo en el futuro». Añadió que este fenómeno «debe verse con preocupación, aunque moderada». Fernández Ordóñez aclaró que la moderación de su preocupación se debía a que «se habían alcanzado uno niveles excepcionalmente bajos de morosidad» y porque «los registros actuales siguen siendo bajos y se mantienen lejos de los que caraterizan a otros mercados». Asegura que en España se producen los impagos de hipoteca en «condiciones realmente extremas».
En el caso de las cajas de ahorros citadas, los índices de morosidad son aún muy bajos. Del orden del 0,50% al 0,60%, según fuentes de Ceca. Según el último dato del INE correspondiente a enero, las cajas otorgaron créditos hipotecarios para vivienda por valor de 521 millones de euros en la provincia.
Hace dos días, también se conoció otro dato oficial según el cual la morosidad de familias y empresas con respecto al comercio y empresas proveedoras ha crecido en enero y febrero en 32 millones de euros, lo cual dispara todas las alarmas de la banca que utiliza los canales tradicionales para colocar los créditos al consumo y los hipotecarios. El aumento de lo que las familias han dejado de pagar en enero y febrero es es del 33%. En febrero fue del 54%, algo inferior al 77% de crecimiento nacional.
Según los datos del Banco de España, prácticamente el 50% del endeudamiento actual de las familias españolas se debe al pago de las hipotecas, suscritas en muchos casos a 30 años y por encima del 80% del valor de tasación de la casa que han comprado.
[Fuente: laverdad.es]