1.- Datos extraoficiales: el comercio ha bajado, en Tenerife, un 40%. El sector del automóvil casi un 25%. Los bancos son reticentes al crédito al consumo. Las hipotecas se han detenido casi por completo (más en la concesión que en la demanda) y las entidades bancarias no aflojan en ellas más del 80% del valor de tasación de los inmuebles. Sólo las inversiones en la RIC, prácticamente inevitables, provocan movimiento de inmuebles comerciales. CajaCanarias, valientemente y contracorriente, ha establecido una serie de créditos personales para que sus clientes no se queden a dos velas. Basta una llamada telefónica, una pequeña investigación sobre su solvencia y listo. Los bancos no pían. Un director de sucursal de La Caixa me comentaba cómo, por primera vez en su vida, se vio obligado a embargar dos viviendas por hipotecas impagadas y expulsar a sus inquilinos. Lo decía con pena. Con pena de una de las familias, porque la otra destrozó la vivienda antes de entregarla.
2.- Se resiente mucho el comercio, pero el muelle está lleno de trasatlánticos y las tiendas siguen cerradas, con excepción de algunas de propiedad hindú. El departamento autonómico de Comercio multó a unos almacenes de Santa Cruz por pasarse dos horas en el horario de un día de Navidad. Es terrible la poca sensibilidad de las autoridades y la estupidez de ciertas normas. El horario comercial en domingos y festivos tenía que ser libre. La Comunidad de Madrid lo ha establecido así. Aquí nos hemos olvidado de que un día, no tan lejano, el comercio nos dio de comer a todos y los comerciantes eran un ejemplo de seriedad. Ahora cualquiera abre una tienda y se cree un gran empresario.
3.- La crisis nos acecha, sin duda. La cartera publicitaria ha descendido hasta límites muy notables. No se dan cuenta los empresarios -o al menos parecen demostrarlo- que a mal tiempo comercial e industrial lo indicado es más publicidad. Es la única inversión segura. En fin, malos tiempos en la calle, malos tiempos en las familias y malos tiempos en los bancos. Dicen que el Banco de España ha colocado inspectores fijos en el Santander y en el BBVA para vigilar los créditos potencialmente dudosos. Pero, ¿qué créditos?, si ninguno de ellos da un duro.
[Fuente: eldia.es]