Caja Laboral espera repetir este año los mismos resultados que en el ejercicio anterior, pese a que augura un cambio de ciclo «más profundo de lo que se apuntaba a finales de 2007». Por ello considera un «reto importante» mantenerse en torno a los 210 millones de euros de beneficios antes de impuestos, en línea con lo conseguido el año pasado. Además, mantendrá el ritmo de expansión con la apertura de dieciséis oficinas, de las que catorce serán en la red de expansión.
Con mucha prudencia, pero sin dejar de marcarse retos alcanzables. Este es el mensaje que lanzaron el presidente de Caja Laboral, José María Otaegi, y su director general, Elías Atutxa, al hablar de las previsiones para este año. Los dos mandatarios de la entidad financiera del Grupo Mondragón comparecieron en una rueda de prensa el jueves, previa a la Asamblea General, que estaba prevista para ayer, y que finalmente no se celebró en el formato habitual tras el atentado que costó la vida del ex concejal del PSE de Arrasate, Isaías Carrasco. La Asamblea fue sustituida por un acto de cinco minutos de duración, en el que se limitaron a cumplimentar los requisitos legales exigidos.
Elías Atutxa señaló que a pesar de que el contexto económico de 2008 «es distinto», marcado por las dificultades, una crisis de liquidez que lastra la confianza en los mercados financieros, Caja Laboral se marca unos «retos importantes, como son un crecimiento ambicioso» del volumen de negocio, que sitúa en el 14%, en línea con lo obtenido en el ejercicio pasado.
Asimismo, esperan repetir resultados y llegar a los 210 millones de beneficios antes de impuestos. En 2006 lograron 208,9 millones, lo que supuso un incremento del 18,7%. Los beneficios netos crecieron un 19,7%, hasta los 184,7 millones.
Caja Laboral vislumbra un «impacto importante» del cambio del ciclo en el sector inmobiliario, que afectará fundamentalmente a la vivienda residencial, por lo que augura un «ajuste que va a durar en el tiempo». Por ello, señala que la actividad relacionada con la financiación inmobiliaria «se va a resentir», por lo que considera difícil que se repitan en los próximos años incrementos del 20% en los créditos hipotecarios. Lo normal es que se sitúen en torno al 10%», remarcan. No obstante, Elías Atutxa señaló que se prevé una «mayor ralentización, pero sin ser catastrofistas».
El director general de Caja Laboral apuntó que el negocio orientado a las economías particulares podría resentirse, y que se desconoce el impacto que tendrá en los préstamos personales, pero que en cualquier caso, se esperan incrementos que ronden el 6%.
La entidad financiera tratará de contrarrestar la ralentización del crédito hipotecario y los préstamos al consumo con una política «activa» en la gestión del pasivo. De hecho, este año ha lanzado la llamada Cuenta Max, que concluye en marzo, y que «superará los objetivos previstos». En lo que respecta a la captación de pasivo, esperan un incremento del 10%.
También orientarán más sus esfuerzos hacia el segmento de empresas y para ello la entidad ha desarrollado un plan estratégico con el que espera ofrecer un servicio más personalizado a este tipo de clientes.
El director general de Caja Laboral apuntó que la entidad es un referente en este ámbito, dada la experiencia que tienen en la gestión de empresas al formar parte de un grupo empresarial como Mondragón Corporación Cooperativa. En este segmento prevén un crecimiento ligeramente inferior al 17% obtenido en 2007.
Todo ello les llevaría a alcanzar ese incremento previsto del volumen de negocio del 14%. Elías Atutxa apuntó que, en cualquier caso, «son factores externos los que nos hacen ver el panorama con incertidumbre y a actuar con un criterio de prudencia, ya que en el ámbito de la corporación no se ve tan complicado». Asímismo, señaló que no se espera que afecte al empleo.
La «prudencia» será también la guía en lo que respecta a la promoción inmobiliaria, un sector en el que Caja Laboral entró con pies de plomo. Así, prevé que la inversión, dedicada fundamentalmente a la financiación, crezca menos del 10%.
Pese a los nubarrones que oscurecen el panorama financiero, Caja Laboral no renuncia a seguir incrementando su red de sucursales y para este año tiene previsto abrir dieciséis oficinas -una menos que en 2007-, de las que catorce serán en la red de expansión y dos en la red tradicional, en concreto en Vizcaya. La entidad intensificará su presencia en Madrid con ocho nuevas sucursales. El resto se inaugurarán fundamentalmente en Burgos, Cantabria y Asturias, en línea con la filosofía de la mancha de aceite.
No obstante, Elías Atutxa explicó que esta primavera elaborarán el nuevo Plan Estratégico de la entidad, para los próximos cuatro años, que definirá las líneas a seguir en lo que respecta al desarrollo de Caja Laboral.
[Fuente: diariovasco.com]