Coincidiendo con la presentación de su producto ‘estrella’, la Hipoteca Rompedora, Deutsche Bank ha aportado su particular visión de cuáles serán los potenciales compradores de casas en los próximos tres años.
Según un estudio del banco, el 30% de los españoles de entre 26 y 35 años piensa adquirir su primera vivienda en ese periodo. El nuevo producto se ajusta como un corsé a los problemas detectados pues ofreciendo crédito hipotecario a Euribor + 0,17% -exactamente lo que han hecho- la muestra revela que más de la mitad de los españoles se animaría a comprar.
Problema resuelto, ¿o no? No es tan sencillo. Acceder a estas ventajas sólo está al alcance de quienes estén dispuestos a embarcarse en un ‘idilio’ permanente, pues se exige al beneficiario un alto nivel de vinculación con el banco. En este caso concreto, entre otros, suscribir un plan de pagos protegidos, domiciliar la nómina, tener un saldo medio equivalente a una cuota del préstamo, un gasto mínimo en la tarjeta de crédito de 3.000 euros anuales, aportar a un plan de pensiones la misma cantidad y contratar un seguro de vida y otro de hogar.
La lógica de tales requerimientos: “Queremos ser tu banco no sólo para este producto sino para crecer contigo”, dicen en Deutsche Bank. Ahí queda eso.
Para los bancos, el nuevo perfil del comprador es el de un amigo para siempre.