El fraude cometido a través de la suplantación de la identidad personal, con documentos falsos o sustraídos, costó al sector de crédito al consumo aproximadamente 260 millones de euros en 2005, y el 95% de estas estafas se centraron en financiación de automóviles, hasta alcanzar la suma de 247 millones de euros.
El secretario general de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), Honorio Ruiz, explicó a Europa Press que detrás de este tipo de fraude suelen estar las mafias internacionales, ‘que buscan bienes con alto valor y de venta rápida en el extranjero’, como son los vehículos.