Con la oreja pendiente a la subida de los intereses que anunciará este jueves el Banco Central Europeo (BCE), los jienenses siguen acudiendo a las entidades bancarias para seguir comprando. Las últimas estadísticas encienden todas las alarmas sobre las altas tasas de endeudamiento que se están alcanzando, que ya rozan el 110 por ciento de la renta bruta.
Si hace unos días pudimos saber que los jóvenes de la provincia estaban firmando préstamos para vivienda con un horizonte de 40 años, ahora conocemos que se están rubricando créditos personales para adquisición de vehículos por un plazo 8 años, tres más que los que se acordaban a finales de 2002. Esto significa que hoy día muchas familias tan sólo se pueden plantear inversiones de alta implicación, como el acceso a cualquier utilitario de gama media (que vale unos 18.000 euros de media), embargando parte de sus ingresos durante un centenar de mensualidades.
Esta situación se ha visto favorecida en gran medida por el ‘abaratamiento del precio del dinero’. La gente sigue asumiendo cargas porque sabe que mantendrá capacidad de respuesta mientras que el abono de las cuotas siga siendo asequible y se mantenga en los niveles mínimos de la actualidad. Sólo de esta forma se puede explicar que los períodos de devolución se incrementen en un año por cada año que pasa. Y también sólo de esta forma se puede entender que el mercado de los coches no se haya resentido lo más mínimo en Jaén y que los concesionarios vayan a cerrar este ejercicio de 2005 con un volumen de facturación histórico.
Decisiones como la que adoptará el BCE próximamente, y que será asumida de inmediato por el Banco de España, no favorecen en nada los parámetros de consumo que tan bien están sentando a la economía provincial, pero un repunte de los tipos de 0,25 ó de 0,50 puntos, que son los que se barajan en estos momentos para 2006, sí que puede retraer a más de uno. A pesar de estas expectativas, las marcas no se arredran y siguen proponiendo a sus clientes ofertas de financiación que en algunos casos rebasan, incluso, la década.
Fuente: Terra Actualidad - Vocento