La deuda de las familias sigue creciendo. Ahorrar casi se ha convertido en una misión imposible. La hipoteca se lleva buena parte de los sueldos y será peor si se confirma la subida de los tipos de interés propuesta por el BCE.
Los sueldos se apuran al máximo y apenas dan para llegar a fin de mes. Las economías domésticas se han convertido en una perfecta y engrasada maquinaria en la que cada euro ingresado tiene un destino predefinido. Como falle una pequeña tuerca, todo puede irse al traste. No ha lugar a la improvisación. Tampoco los imprevistos. Por ello, la anunciada subida de los tipos de interés puede poner al límite las cuentas de las familias.
El Euribor, el tipo al que se concede la mayoría de las hipotecas en España, ha subido en octubre hasta el 2,413%, lo que supone un fuerte aumento respecto al 2,220% registrado en septiembre, y se sitúa en el nivel más alto en dos años y medio, según datos provisionales que deberá confirmar el Banco de España.
Con esta subida, se rompe la racha de vaivenes producidos en los últimos meses. Comienza así el anunciado repunte de la mayoría de las hipotecas en España y lo hace a través del Euribor. Esta última subida sitúa la tasa del Euribor en niveles de abril de 2003, lo que se traducirá en un encarecimiento de los créditos hipotecarios.
Por ello, en una hipoteca media de 138.000 euros, según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), concedida a un plazo de 25 años, la cuota mensual se situaría en torno a los 613 euros, con lo que la subida ascendería a unos 6,7 euros al mes, lo que supondría 80 euros más al año.
En principio no parece demasiado y da la sensación de que se trata de una subida asumible. Sin embargo, las previsiones auguran que este incremento de los tipos de interés no se va a quedar ahí. Alfredo Martínez, delegado de Ausbanc en Málaga, explica que ésta es sólo la primera subida que se va a aplicar. “Es lógico que los tipos de interés tiendan a estabilizarse, porque realmente están muy bajos”, indica. Según las estimaciones de Martínez, la cuota de una hipoteca media puede incrementarse en 100 euros al mes en los próximos cinco años. “Y esto sí va a ser más grave, ya que casi todos estamos hipotecados”, añade.
¿Supondrá esto que las familias se queden sin su casa porque no puedan hacer frente a estas letras? Probablemente no, ya que el pago de las cuotas de la hipoteca es el primero que atienden los ciudadanos. ¿Entonces? Entonces, la menor capacidad adquisitiva de las familias se reflejará en un descenso del consumo, eliminando gastos superfluos y relacionados con el ocio. Y tarde o temprano, esto terminará afectando al crecimiento económico.
Vicente García, presidente de los empresarios de Málaga, explica que esta operación del Banco Central Europeo (BCE) de subir los tipos de interés persigue el objetivo de controlar la inflación, aunque duda de su eficacia en países como Francia, Alemania e Italia, donde la subida de los precios es mucho más moderada que en España. “La gente seguirá comprando productos de primera necesidad, pero adquirirá menos ropa, irá menos veces a cenar o saldrá menos de viaje… Y esto provocará una desaceleración de la actividad económica”, vaticina.
fuente: laopiniondemalaga.com